Poemas



EXAMEN

Luz turbia,
el agua en el ojo.
Enfrente clavando,
está el gavilán de paisano.

Presiento mi nombre,
madera que cruje,
sudores de acero.
-Lección dieciséis.

Las blancas paredes
en un torbellino.
Mi vista se nubla.
¡Espíritu Santo!

(Seis botones tiene su chaleco.)
Silencio, silencio.
-Puede retirarse, cual eco lejano.
Cloroformizada
me encuentro en el claustro.

Santiago de Compostela 1950




CANCIONES INFANTILES
P A R A   D O R M I R
Duerme, run, run, que velo,
no tengas miedo a nada,
muchos ángeles bajan
del cielo,
batiendo alegremente,
sus blancas alas.
Cierra, run, run,
los ojos,
duerme run, rún,
tu madre
está siempre a tu lado
y  vela y canta.
Madrid, 1960

NANA      
Ya la noche se envuelve en su manto
y mi niño no quiere dormir.
Pues si tú no te duermes, ruliño,
 la lunita no quiere salir.
Suave la nana
te voy a cantar,
que si tu no te duermes
ruliño,
la luna no quiere,
no quiere brillar.
Ea, ea, nana,
se mece la cuna,
ya duerme mi niño,
ya  sale la luna.
Madrid, 1961


PARA  JUGAR
Pasan las horas,
tin tan, tin tan,
un día seré mayor.
Tendré un caballo,
cu cú, cu cú,
tendré un amor.

             +
Con la tripita llena de biberones,
y la cara de seda con churretones,
¿qué soñará mi niño
mientras le canto?
¿qué sueño será el suyo
que ríe tanto?

              +
Las cuatro hojas del trébol
suerte me dan,
lo negro de la noche
me hace temblar,
la luna llena, llena,
me habla de amor
Los ojos de mi niña
¡Qué guapos son!
Madrid, 1965

EL  TREN DE LAS HORMIGAS
Veinticinco hormiguitas hacendosas
de aquí para allá, de aquí para allá,
transportando comida avariciosas
de aquí para allá.

Siempre serias, vestidas de luto.
Arriesgadas, obedientes,
abnegadas, eficientes.

Y sin  pausas  ni juegos ni risas,
de aquí para allá, de aquí para allá,
con su carga caminan sumisas,
de aquí para allá.

Nunca lazos ni frívolos bucles.
Decididas, incansables,
ordenadas, responsables.

Con su carga y mucha paciencia,
de aquí para allá, de aquí para allá
han formado su tren de intendencia,
de aquí para allá.
Se metieron en un agujero,
que seguro será el hormiguero.
(Y en sus lechos,
tan cómodos y limpios,
sueñan que, en ceremonias oficiales,
tres ministros vestidos de uniforme,


les ponen la medalla del trabajo)

Madrid, 1965?


ORACIÓN
(Por las víctimas de la violencia)
Atada al hombre desde su principio,
su roja huella mancha cada hoja
del libro de la Historia de la vida,
y su nombre barroco
¡tan sonoro!
ha sido maldecido e invocado.

Todos somos culpables, y yo temo
que en los estrechos claustros de la Gloria
las víctimas impidan nuestro paso.
¡Óyeme,  Dios, amigo!
pido, ruego,
por los que hizo caer la violencia.

Por los que aún no estaban apuntados
en la terrible lista de la  Parca
y se fueron un día de la tierra,
sin esperar su hora,
ni su turno,
porque una mano aceleró su muerte.

Por los niños que no nacieron nunca,
que tuvieron placenta por sudario,
que se fueron sin  nana,
sin arrullo,
y quizá legalmente
asesinados,
a manos de quien pudo ser su madre.

Por los jóvenes,  brotes de futuro
que, por el interés de los que  rigen
la vida de los pueblos desde arriba,
formaron rojos prados,
con su sangre,
héroes de cualquier inútil guerra.

Por las víctimas -triste paradoja-
de la justicia y de los tribunales,
que en la silla, la cámara, el cadalso,
murieron sin honor
¡ajusticiados!
proclamando impotentes su inocencia.

Por los mártires todos, los que hicieron
un pilar de su fe y de sus ideas.
Los que gritaron a los poderosos
¡libertad y justicia!
y les callaron
taponadas las bocas con su sangre.

Y por los que tuvieron la desdicha
de no tener la raza del más fuerte
y  fueron perseguidos, maltratados,
hacinados en campos
inhumanos
y al fin sacrificados como ovejas.

Por aquellos a quienes, asesinos,
les quitaron la vida por dinero,
para cobrar, quizá, treinta monedas.
¡ Óyeme, Dios, amigo!,
ruego,  pido,
por los que hizo caer la violencia.

Los Molinos, 1970

CANCIÓN
(A modo de espiritual negro)
Como dura la nieve
bajo el sol,
en las cimas más altas;
como duran las hojas del abeto
y lo salobre del mar,
así quisiera
que durara en los hombres
esa intención de amor
que, apenas nace,
muere al calor
de sucios intereses.
Que iguales ante Ti
¡oh Dios!, padre y amigo,
mujer  y varón
blanco y negro,
rico y pobre,
caminaran unidos por la tierra
amainando los vientos de la vida
tan solo con
amor, amor, amor.
Los Molinos, 1970

TU LADO  MALO
Escóndeme, ¡por Dios!
tu lado malo,
tu reverso,
tu cara en sombra,
tu recodo sucio.
No quiero verlo.
Engáñame ¡por Dios!
que no sabría
amarte como ahora,
 y temo no tener la valentía
de quererte después
a pesar de ello.
Los Molinos,1970

 PENSAMIENTO
Encadenado el llanto,
la rienda tensa,
bien templada la pena
y enjaulada la ira,
vuelvo la vista atrás
y el corazón de incógnito me sigue.
1970

 A GUILLERMO
Tu cuerpo frágil,
espigado, ansioso;
tus ojos indagantes,
tu continua pregunta.
Tu excesiva confianza
en el futuro.
Tu fe, tu ingenuidad, tu fuego,
eso, hijo mío,
es mi primavera.
Los Molinos, 1970

CANTARES DE ANDALUCÍA
A RONDA
Si “cantaor” ya tiene,
tiene torero,
tiene sol, tiene gracia,
tiene salero,
saber quisiera
porqué fuera de Ronda
hay otras tierras.
         +++
Yo no sé si te adoro
o te aborrezco
quiero tenerte niño
para saberlo.
        +++
Estoy tan pesarosa de conocerte
que olvidarte quisiera
“pa” no quererte,
y al mismo tiempo
si te olvido es seguro
que yo me muero.
      +++
Tienes la tez morena,
la espalda erguida,
y por tus ojos negros,
estoy vencida.
¡Qué suerte tengo
que me quiera un buen mozo
y sea rondeño!
        +++
Qué más puedes desear,
no te quiero por dinero,
porque tú no tienes “ná”.
         +++
No sé por qué alaban tanto
las rosas y los claveles;
bien se vé que no te han visto,
ni han olido a lo que hueles.
          +++
Por las calles de Ronda
sube un requiebro,
para una serranita
de ojos muy negros.
Por escucharlo
se asoman a la Gloria
todos los santos.
           +++
Dos caminos, dos verdades.
Si tu y yo no nos queremos
sigan nuestras soledades.
            +++
Lo bueno de trabajar
es terminar, irse a casa
y tumbarse a descansar.
             +++
Tu casa junto a la mía,
sombra de una sola parra,
y amor uniendo dos vidas.
             +++
Si es de ley dar al pueblo,
lo que es del pueblo,
el valle y la montaña
ya tienen dueño.
Pero que pena ,
que lo estén disfrutando
gente cualquiera.
            +++
Bajo el  farol de tu esquina
siempre hay un mozo esperando,
si quieres verla vacía,
deja que pasen los años.
             +++
¡Dios mío! qué suerte tienen
los pajarillos alegres,
pasan la vida cantando
y mueren sin conocerte.
              +++
A pesar de los pesares,
las penitas y las ducas,
¡qué cosas tiene la vida,
no quisiera morir nunca!

Los Molinos, 1971.


NO TE QUEDES FUERA
No te quedes  fuera,
no engañes mis ansias,
deja tus estrellas
y acorta distancias.

No estés a mi puerta
mirando mi nada,
juzgando esta mezcla
de vacío y náusea,
de culpa, de vértigo
de miedo y de rabia.

No te quedes fuera,
mi fe y mi esperanza,
en Ti se equilibran,
en Ti se acompasan.

Asoma tu rostro,
alumbra mi casa.
No te quedes fuera,
Dios, amigo, pasa.

Madrid, 1971



CANCIONES INFANTILES II
LA ESCAPATORIA DE LOS GAZAPOS
Los gazapos cansados
de madriguera,
se fueron de paseo
por la pradera.
Con sus dientes encalados
y sus patitas de seda,
pisaron las margaritas
y masticaron las hierbas.
Al pasar por el bosque,
ya muy cansados,
ponen al viejo lobo
en un compromiso:
“El no come gazapos
tan despistados,
que olvidando su fama,
van sin permiso.”
 Madrid, julio, 1972


MAÑANA DE REYES
Mañanita de reyes,
fría mañana,
junto a la fuente
los niños juegan,
los niños ríen,
los niños cantan.
Espada de cartón,
caballo de madera,
unos juegan a indios,
otros  inventan guerras.
En los brazos de rosa de las niñas,
se duermen las muñecas
mecidas por la nana
y hay sonrisas y lágrimas de madre
en todos los balcones y ventanas.

Madrid, 1972


CANCIONES
Hay momentos de insomnio
en que sentada
con la cabeza entre las manos,
sola,
espero, desesperadamente,
la llegada
de los relojes nuevos,
que me lleven
al canto de la paz
o a la encalada muerte.

Estoy en medio del desierto verde
con el sombrero puesto y sin zapatos
esperando ese tren que no se para 
que no tiene destino,
ni viajeros,
y cambiará, quizá,
todo el paisaje.

 A ESE  AMOR
¿Qué tren perdí,
a qué cita falté,
o acaso fuiste tú?
¿Qué cronómetro loco
impidió nuestro encuentro,
qué estrella nos falló?
¿Bajo que cielo estás
pensando sólo en mí,
mientras te sueño?
Tú sabes cómo soy,
sé bien cómo eres tú
y no nos conocemos.
Bajo una tierra estéril
yacerán nuestros besos nonatos,
recuerdos inventados
poblarán algún album
sin páginas,
y palabras de amor
nunca dichas,
formarán un poema fantasma.
El binomio tú-yo
no se escribió jamás,
pero en algún lugar
habrá luto y plañir
por este gran amor
que no fue nunca.
Madrid, 1974?

AL GRAN AMOR
No llegaste jamás hasta mi vida
y mi llamada se perdió en los aires,
y las ondas de aquella canción mía,
aún se estarán abriendo en el espacio.
Todo mi tiempo fue
un prólogo hacia ti,
pero nunca he llegado hasta tu nombre.
Presentías, lo sé,
mi condición de brisa y de volcán,
fruta y espino.
Yo ansiaba de ti
que fueras tierno y fiel
y además fuerte.
Pero no pudo ser,
 sé que ya no vendrás,
cae la tarde.
Madrid,1974

 A SANTA MARÍA
Sombra y noche,
Tú luz clara.
Sed y angustia
Tú agua fresca.
Y en nuestra larga marcha hacia el Señor
Tú la senda.
Madrid, 1974



AL CAUDILLO
¡Cómo quisiera estar, después más tarde,
me gustaría estar y presenciarlo!
Cuando sin altas botas de caudillo,
sin vítores, ni inciensos
sin galones ni fieles,
desnudo ante la historia,
que indiferente y fría ha de juzgarle,
pase a ocupar un puesto destacado
entre la larga lista de tiranos.
Madrid, 1975

AL FONDO DE ESTE LAGO                  
En el centro del centro de mi misma,
equidistante siempre de su entorno,
justo en el medio,
erguido,
firme,
frío,
en la pupila azul del ojo interno.
Yo giro y giro alrededor, describo
una excéntrica órbita,
temblando,
unas veces lejana,
otras tan cerca,
que me absorbe,
me funde y me confunde.
1975

EN EL FONDO
En esa espiral turbia
que reside en mi centro,
quién sabe que secretos
impulsos abortaron.
Yo soy ésto y aquello,
pero, lúcidamente,
quiero tejer mi trama,
y modelar mi barro,
quiero esculpir la imagen
que he de dar
cada día.
+   +   +  
En vez de trabajar en cualquier cosa
para ganar  muchísimos dineros,
y comprar casas
y comprar joyas
y comprar pieles,
canto inútiles canciones,
entre escobas y cazuelas,
y sueño vidas,  desfago entuertos,
descanso el alma.
1976



INFANCIA
La distancia la cambia,
la oculta, la emborrona.
No tengo más infancia
que la que me he inventado.
Cuando la necesito
surge lenta, imprecisa,
formada a la medida
de lo que ansío y sueño.
A veces es muy triste,
a veces es tan bella...
Pero siempre  aparece
como algo irreparable.
Madrid, 1976

 ESE AMOR SOÑADO
Un amor esforzado,
no de horas, ni de días,
Una torre formada
con todos los momentos,
un camino talado
entre la selva virgen,
un sueño compartido,
un diálogo continuo.
Un diamante tallado
con una gota de agua.
Forjado día, a día,
amasado y pulido.
Un amor para siempre.
Madrid, 1976
           
 LA LLEGADA DEL AMOR
De una forma sencilla,
fácilmente,
como en sueños, despacio,
levemente,
sin entusiasmo falso,
sin poesía,
sin éxtasis, sin frases,
llegó un día
y fue todo monótono,
sabido,
un suave arrullo,
dulce,
presentido.
Como lluvia del norte,
relajante,
la caricia y el beso
de mi amante.
El Escorial, 1976

 BAÑO DE SOL EN LA PLAYA
Un mundo caliente, redondo, naranja.
La línea del agua
mecida en su cuna,
la brisa pasea
rizando las olas,
el cielo brillante
y el aire
naranja, caliente, redondo.

Miles de millones
de granos de arena,
unidos de acuerdo
formando mi lecho;
los ojos  cerrados
y un sueño
redondo, naranja, caliente.

Palabras sin forma,
murmullos, rumores,
músicas lejanas.
Y sobre mi pecho
y sobre mi vientre
un peso
caliente, naranja, redondo.
Daimuz, julio de 1977

A ESO         
 A esas pequeñas cosas que me llenan
que marcan mi principio
y mi distancia,
a eso por lo que soy
y no soy otra,
(aunque exista tan poca diferencia)
he aprendido a tenerle igual respeto,
que a mis juicios,
mis credos, mis ideas.

Madrid, 1978



LOS OTROS
¿Quienes son ellos,
esos que ves detrás de los cristales,
fuera,
siempre enfrente?
Bocas, ojos, gritos,
(hasta ideas)
Tan lejanos... tan próximos.
Nacen, se casan, asesinan,
pintan, cantan, luchan,
al fin  mueren.
Son héroes, poetas,  bailarines,
pobres, ministros,
artistas,  paralíticos, atletas...
¡Qué sé yo!
Sus nombres, sus esquelas, sus andanzas,
llenan las hojas de la prensa,
pero,
siempre telón de fondo,
extras, comparsa
de mi propia vida.
Si me acerco se parecen a mí,
¡sí, se parecen!
pero ellos son los otros,
solo eso.
Madrid, 1979

MENDIGO
Digo mendigo,
 digo
y mi boca rebosa toda
con un sorbo  de acíbar.
Mendigo, digo,
se rompe la palabra,
mira el verso
detrás de los cristales
tanto luto y sombra,
tanta noche.
(Se avergüenzan los flecos,
se esconden  los dorados)
Me amanezco más tarde,
siempre termino amaneciendo,
pero,
ya me será imposible para nunca,
volver a aquellos malvas.
Madrid,197?


 A DIOS EN LA ENFERMEDAD
Instálate en mi centro,
acomódate en mí, Señor,
toma aposento.
Camina mis caminos,
navega mis humores,
sé compás de mi pulso,
y  viento y movimiento
en mis pulmones.
Para que cuando el miedo,
ese enemigo,
me bucee y me ausculte,
me escudriñe y me acose,
sólo escuche el latir
de tus latidos,
oiga sólo el rumor
de tus rumores,
sienta dentro, mi Dios,
que estás conmigo.

Madrid,  abril de 1981

  TU  VIDA
(A Mª Victoria, PITI)
No la dejes pasar,
vívela tuya,
úsala,
que no marche a tu lado
sin conocerla apenas.
Penetra en ella
que te envuelva
y  tome,
pero tú la dirijas.
Mírala por delante,
en blanco aún,
escríbela,
de verdad, de verdad,
como tú quieras.
Madrid,  2 de marzo 1981

M I E D O
No le temo a la muerte,
que la muerte
no camina más lejos de sí misma.
A la vida le temo.
Al infinito número de máscaras,
a los predicadores
con sus gritos,
a la naranja y al metal prohibidos,
a la angostura de la boca falsa.
Miedo al juego,
a la cábala y al número,
a cabalgar sobre murallas blancas,
y a ese negro recodo de las cosas.
Tengo miedo del fondo
de mi fondo,
del camino sin faros de los que amo,
y de los ayes
fuera de programa.
Temo los sueños
y las libertades.
Tengo un miedo a vivir
que me prohibe
temer la muerte,
como está mandado.
Madrid, 1982


 YAHVÉ
Señor del escondite
y el silencio,
Yavé del trono,
Dios del infinito.
Tú eres “el que  eres”,
yo tan solo
una criatura más.
Desde mi nido
¡cuánto  te sueña
el ojo de mi nada!
camina a Ti
la flecha de mi grito.
Te obligan mi  sollozo
y mi plegaria,
regálame un rocío
y unas luces,
olvida la razón
de tu castigo.
Deja de ser mi juez
por un momento,
juega,  sólo una vez,
a ser mi amigo.
Madrid, 1982


H E R M A N O S
Si a veces has sangrado
por heridas prestadas
de hombres, mujeres, niños,
a quienes no conoces
y ahuyentaron tu sueño
las penas de los otros. 

Algo viscoso y ácido
confunde tu saliva
cuando un humano débil
ha sido violentado.
Huracanes de rabia
alza en ti la injusticia.

Disloca tu sosiego,
saber de la  tortura,
pica en tu piel la sarna
de los pobres del mundo
y no te sabe a nada el pan, 
si otros no comen.

Se muere tu paseo
el sol y las canciones
ante un orfanato,
un asilo, una cárcel
y aún te crecen sonrisas
para el loco y el tonto.

A pesar de la Historia
y de tantas razones
sigues sin aprenderte
la lección de las guerras.
Y escuchas y respetas
las ideas del otro,
(aunque no las compartas)
que nunca por ideas
has perdido un amigo.

Mientras algunos ceban
feroz nacionalismo,
exhibes tu diploma:
“Ciudadano del mundo,”
y no tienes baremo
para color ni raza.

En todas las contiendas
te inclinas al que pierde
y más veces que engañas
eres tú el engañado.
Si has hecho en el insomnio,
ese loco proyecto
de repartirlo todo
y sufres la impotencia
de poder dar tan poco...

Te has ganado el derecho
de  llamar a varones
y mujeres HERMANOS.
 Madrid, 1983



 EL SILENCIO DE DIOS
¡Oh Dios!
¿Por qué te escondes y me tienes
esperando respuestas del silencio?
Escarbo vida en la gangrena,
invento luces en el  barro.
Creo que estás,
pero no alcanzo tus escalas,
ni sé de los baremos
que te rigen.
Tú, en cambio,
sabes bien donde me hospedo,
los vientos que me mueven
y de qué material
me has construido.
Ten piedad, que es lo tuyo,
al fin y al cabo
yo nunca he sido un dios,
y Tú has venido
a llamarte Jesús
entre nosotros.
Madrid,  marzo de 1985



TRAS LA RISA
He escondido mis penas tantas veces
tras  las  frívolas  charlas,
con alocadas risas,
que me ocultan,
que es posible que alguno,
malpensante,
me haya creído huera,
algunas veces.
Madrid,  198?

 TRES CANCIONES DE AMOR
¿Qué hada me cuida,
qué dios me ampara?
¿Qué merecí
para tenerte mío?
Eres como la brisa,
como el aire,
como la luz
y como la llovizna.
Eres la aurora
de mi larga noche.
Nada me impedirá
quererte siempre.
        + + +
Ir hacia ti
es mi único programa.
Llegar del hambre,
andar bajo frutales.
Venir del fuego,
caminar sobre el lago.
Al dejar el desierto
encontrar la palmera.
      + + +
Atrás los cardos,
pardos campos secos,
agrietados.
En verano el invierno,
en otoño el invierno.
Y llegas tú
me miras y te escucho,
empieza a ser por ley
la primavera,
florece lo que nunca  florecía
y brotan verdes tallos,
hojas verdes.
Madrid, 1985?

LA SOMBRA
Siento sus pasos retumbar,
resuenan,
ya llega el miedo,
la guadaña al hombro.
El cemento se niega a oír
las  quejas,
la boca negra de la alcantarilla,
se traga indiferente
la tragedia vulgar,
de cada día.


TÚ SOLO
Abrázame, mi amor,
anúdame tan fuerte
que  no sepa
dónde comienzas tú,
dónde termino;
que en  tu calor me funda
y  mis sentidos
 respiren con los tuyos enredados.
Todo mi espacio tuyo,
 dentro y fuera de mí
 tú, amor,
 tú sólo.
Madrid 1985


 PAISAJE  DE AGOSTO
 (En la sierra de Guadarrama)
Rabioso cobalto el cielo
y un sol viril,
implacable.
El sendero dibujado,
en el ocre entristecido
de lo que fue la pradera.
Y el río pasando,
el río.
Luchan tomillo y romero
por ganar el corazón  indolente
del camino.
Pájaros uniformados,
negros,
patinan los aires.
Y el río brincando,
el río.
Un tren de juguete clava
su aguijón
en la montaña.
Solo una flor geométrica,
casi morada,
engalana
la adormecida ladera.
Y el río cantando,
el río.
La austera encina  recuerda
el hielo,
la lluvia, el viento.
Como nubes en el suelo
pace cansino el rebaño,
y entre dos renglones verdes
el río brillando,
el río.
 Los Arroyos, 1986
 

LA RABIA
Avanzo rabia en ristre,
arrastro el corazón por pedregales
y le llamo vivir a cualquier cosa.
No nací para víctima.
ni lamo  mis heridas,
las penas las sacudo
sobre mi hombro,
y se alejan de mí según avanzo.
Por eso tengo siempre buen cuidado
de no mirar atrás,
porque es seguro,
que si me vuelvo
las veré seguirme.
Los Arroyos, 1986

 NO TE CONOZCO
Los cierzos que te curten,
las lunas que te apenan,
las hiedras que te ascienden
tras muros que te ocultan,
son para mí secretos.
No sé porqué suspiras,
ni qué espadas te azuzan
ni qué credos profesas,
ni en qué torres te apoyas.
Me invento tus razones,
boceto tus esquemas,
supongo tus bondades,
sueño con  tus ternuras.

Madrid, 1986

LA VEJEZ
A un tiempo,
al mismo tiempo
se quebraron las  pompas,
emigraron las aves,
y  vistieron de luto
todas las mariposas,
de la tierra.
Al mismo tiempo
cayeron las orgullosas torres,
se marchitaron
lirios, narcisos, azucenas,
las  sonrisas rosadas
huyeron a otras bocas.
Se abrió convulso
y agrietado el suelo.
La  densa sombra
se expandió en el sendero,
y futuro
fue extranjera palabra sin sentido.
Madrid,  1987

 MONOTONÍA
El péndulo camina su ida y su regreso,
sin reposo.
La canción monocorde de la luz y la sombra
 se repite incansable.
Ya se oye a lo lejos la risa de la hiena
y el silbido del tren que no se para.
¡Qué rápida la mano
que traslada en el ábaco mis cuentas!
Yo sigo aquí enredada
en frágiles urgencias  cotidianas.
A veces escribo versos,
proyecto deliciosos  veraneos
o diseño ese lánguido pañuelo
de margaritas blancas y amarillas,
que le irá bien a mi vestido verde.
Esto, supongo,
es seguir viviendo.
   Madrid, 198?     


A GALICIA
Galicia sueña en colores, 
pero se ilumina  en verdes.
Verde turbio las searas,
castiñeiros cobre verde,
los penedos verde azules,
los herbales verde, verde.

Lamen regatos de espuma
brincando de verde, en verde,
el lomo de sus montañas,
piel de  melocotón verde.

A ser mar juega el maizal
con su pelo rubio  verde.
Y es la cinta de la playa
oro claro entre dos verdes.

Un pájaro azul se esconde,
-vergüenza de no ser verde-,
en el alma de un carballo,
verde tronco, ramas verdes.

La caricia del orbayo 
disfraza con musgo verde
la piedra de hórreos  y  pazos, 
 dulce arquitectura verde.

Y el cielo, se envuelve en grises
por no molestar al verde.
Madrid, 1989

ESA TARDE
Esa tarde se estrenaba el verano,
dulcemente
zumbaban las abejas.
Dulcemente también,
el amor nuestro,
¡qué niño aún!
tejía sus raíces.
Tan unidos están en mi recuerdo
el sopor del verano,
las abejas y tú,
que cada año vuelves a mí,
cuando ya ha dicho adiós
 la primavera,
y comienza el calor
y zumban las abejas.
Madrid, 1990

TRISTEZAS
Estoy triste, muy triste,
me escuecen a deshora
tantas viejas heridas...
Antes no tuve tiempo
de andar en compasiones,
y no quiero llorarme,
que se llora a los muertos.
Atolondradamente
se me pasó la vida,
con escasa malicia,
con un sólo programa.
Ni he sido retorcida,
ni he odiado nunca a nadie.
Me compuse una imagen
para ocultar mis duelos
y detrás de mis risas
apenas asomaba.
Con el miedo y la culpa
he tejido mi trama,
no he podido ser nunca
quien quisiera haber sido.
Se esconden aburridos
mis poemas mediocres,
para estudiar un master
no me queda memoria.
Y cuando ya
se asoman los horizontes grises,
solo mis cuatro hijos,
me ascienden a persona.
Madrid, 1990

Y LA RAZÓN DECIDE
Desde un rincón de mí, 
los sentimientos
envían telegramas
y llamadas de urgencia.
Alguna vez,  sueños leves
alborotan,
desbaratan los planes,
abortan los programas,
desordenan.
Pero implacable  la razón se empeña
tan rígida, tan ágil,
en  montar coartadas,
inventar argumentos,
y diseñar caminos,
para inclinarlo todo,
al fin,
hacia su lado.
Los Arroyos 1992

 OTOÑO YA
Voy a vivir desiertos
la tarde de mi angustia.
Quiero romper las horas,
protestar el dolor,
quemar las  naves
y cruzar los puentes,
mientras el alma se ilumina lejos.
Mujer sin esperanza
-sólo una vida más-.
De espaldas al rencor,
enjaulada la ira,
queda el llanto.
Otoño necesita
hojas y viento.
¡Si pudiera volar a ese tiempo distinto
 el amor sin espejos


mi canto libre …!
Madrid, 199?




A MI PADRE
(En los cien años de su nacimiento)
En esa bruma que de ti me queda,
flotan cóagulos, negros lotos,
 y de uno a otro
 salta inquieta mi memoria.
Como ya felizmente no precisas
ni juicio ni alabanza,
me he negado a inventarte o restaurarte
con retazos prestados,
ni he querido cincelar tu perfil
 en la leyenda.
Sé bien donde retuerce sus raíces
 alguna de mis penas,
porque estabas allí,
 pero no  estabas,
 y entonces fue cuando te tuve menos.
En  mis tardes de cuadernos y lluvia
reyes, mapas, tinta,
números, lluvia, verbos…
siempre tu voz y tu silencio siempre.
 Me curtí con el daño de tu ausencia
 frente al bronco oleaje de la vida,
y cuando, al  fin, brotaron días nuevos,
no quise que sonaras en mi espacio
 y cavé esa oquedad,
donde te oculto en el fondo más gris
 de mi recuerdo.
Madrid, Octubre, 1993

MI ENEMIGO PEOR
Algunas veces,
guío tan mal el rumbo,
que  el caudal que navego
 me naufraga.
 En mi camino
 siego bajo mis pies la hierba.
De la montura descabalgo sola,
 ya en tierra, desenvaino,
 y cargo contra mí,
¡con tal fiereza!,
 que se dijera,
que soy yo mi enemigo peor,
 algunas veces.
 Madrid, 1994


VOLVER A LA ESPERANZA
Cien violines,
serían necesarios acordes,
 cien violines.
El latir transparente de un arroyo,
alguna playa virgen,
quizá un tren que prometa lejanía,
claros caminos,
vuelos azules,
luz, luz,
luz a raudales…
Aún así yo no sé
 si volvería de nuevo
a la esperanza.
Madrid, 1994

PENSAMIENTOS
 En esta torre de nieblas y de oscuro
 en donde maniatada me revuelvo
¿qué ventana dá a ti,
dónde amaneces?
                   +   +   +  
¿Qué noche te ocultó de mis sentidos?
 Tanto buscar aroma en el incienso,
 y luz en el reflejo
 de góticas vidrieras.
                  +    +    +   
Al fin un día
 andaba el corazón disuelto en penas,
 cuando, de bruces,
 dio con tu palabra.
Cirugía incruenta que en mi alma
 volvió latido
 ritos y preceptos.
Madrid, 1997

 ESTÁS
Me lo dijeron pronto
 y supe siempre
que tú estabas ahí,
y simplemente estabas,
en lo alto, en tu trono.
Te recé cada día,
atolondramente en la rutina,
con agobiada urgencia en la necesidad,
 la angustia.
 sin luces celestiales
 ni caída camino de Damasco,
 has cambiado en mi vida.
ahora estás en mi centro,
 inundas cada cosa
 y todos mis senderos
 por fuerza,
te hienden,
te traspasan.
 2002

BÁLSAMO
 Bálsamo derramado
 te esparces por el mundo,
suavizas, curas, riegas,
 renuevas cuanto rozas
 y lo rebosas todo.
Brotan en el desierto insospechadas flores
 y la roca agrietada
 se envuelve en terciopelo.
 Invades las rendijas
 recónditas del alma,
 se disuelvemn las penas,
 se desarma la ira.
¿Qué fue de tantas llagas
cicatrices ahora?
Con quien se te abandona
 derrochas tus ternuras,
 y estas  en lo pequeño
porque esa es tu misión
 de Dios inmenso.
2003

VOLVIÓ EL AMOR
La descarnada mano de la dama
 descorrió los cerrojos,
 se abrió el portón
 y el valle extenso
 se mostró a nuestra vista
 tan ameno.
 La palabra cedió respetuosa
el paso a la ternura.
 Amanecio el amor en la memoria
 y aurora fue la estricta madrugada.
Cómo saber qué alisio fundió el hielo
 o de donde fluyó tal catarata,
 que desbordó los cauces, saltó los diques,
 derribó los puentes,
 inundando de amor,
 a destiempo,
nuestro espacio.
 1 de Junio, 2004



 De pronto el fin,
 todo acabó.
¡Qué necios los proyectos y programas
 si ignoras cuantas horas te han donado!
 Todo es por si acaso,
por si mañana vivo,
 derrochamos la vida,
 malgastamos anhelos
y matamos el tiempo.
Que sólo somos tiempo
 y si se va no hay nada.
Septiembre, 2006


AL OLIVAR
En ordenada formación unidos,
soldados en parada campesina,
sumisos a las lluvias y los vientos,
del sol la tiranía, y los mordidos
 del hielo, por impuesta disciplina,
el regalo tan solo en los momentos
 de blanda brisa que acaricia y ama.
Tras el trabajo fatigado y duro,
 se abre el milagro de la ofrenda diaria:
 la belleza del fruto entre la rama
 la promesa del  óleo en el futuro.
 Batallón de nobleza milenaria,
deja que cante tu plural presencia,
 que tapiza los suelos extremeños
 y vuelca su riqueza allí extendida.
 Rebosa el corazón de complacencia
 y de orgullo, por ser siervos y dueños
 de la fecundidad de vuestra vida.
 Junio, 2010


A MARÍA


María, deja que cante 
tu nombre santificado,
por la presencia abundante
 del Señor de lo creado,
el Mesías, que  en tu seno
todo tu ser  ha dejado
 henchido de gracia, pleno.
Madre  de Dios que llorosa
tuviste al Niño  en el heno,
cuídanos siempre amorosa
a tus  hijos desterrados
en este valle. Gloriosa
Señora, que acostumbrados
nos tienes a tu  piedad,
míranos aquí postrados,
esperando tu bondad.
Danos a todos amparo
¡Reina de la caridad¡

Mayo, 2010




TRES MADRIGALES AMOROSOS
AMOR TOTAL
Tanto te quise, amor,
te quise tanto, que por Dios te juro
no volver a querer de esa manera.
Me agoté en el fervor,
en ansias me fundí.
No podrá nadie más en el futuro,
por más que lo quisiera
asemejarse a mí,
gustar con avidez este veneno
ni dar  como me  he dado
hendida en ese afecto único, pleno.
No hay  en  el mundo amor, yo lo he gastado.
O:
 Me gasté en el fervor
en brasas  me fundí.
No podrá  nadie más en el futuro
rodar esa ladera
gustar con avidez este veneno
ni dar como me di
el corazón partido en el costado,
hendida en ese afecto único, pleno,
no hay  en el mundo amor, yo lo he agotado.
Octubre 2010

FELIZ DEUDA
¿Qué hada  cuida de mí,
o qué deidad me ampara?
¿Cómo ha podido entrar en mi vacío
tal fortuna,  gozar gracia tan cara?
¿Cuánto me merecí
para tenerte mío?
No entiendo que le debo yo al destino
que  me paga la deuda de este modo.   
La caprichosa suerte                                     
benévola, te puso en mi camino,
porque fueras mi todo
y pudiera adorarte hasta la muerte.

101- TÚ
Atrás los cardos secos,
áridos campos ocres, agrietados.
En otoño el invierno,
el invierno en verano.
¡Qué vanas horas de proyectos huecos,
qué frágiles los sueños esbozados!
El tiempo lacio, eterno.
Llegas un día tú, tomas mi mano,
me  miras y te miro,
comienza a ser por ley la primavera,
florece lo que nunca  ha florecido
y da un completo giro
la vida, en tal manera,
que el cielo te sonríe agradecido.
O:
…comienza a ser por ley la primavera
florece lo que nunca florecía
y dio un completo giro
la vida en tal manera
que el cielo agradecido sonreía.
Agosto, 2010
 

STOP  A LA PENA

 

Le he prohibido a  la pena

que se acerque esta noche

a despeinar mis sueños, con flácidas nostalgias,

                       a enumerar  carencias,

                       y acariciar problemas.

 

 Que  vaya a otras alcobas

a mojar las almohadas,

con lastimosos  trucos de ramera,

              que finge los placeres

              en la  melancolía.

 

Hay motivos,

ya lo sé que hay motivos.

Vieja llorona plañidera, vete,

ni se te ocurra interrumpir mi canto,

aprende de una vez,  

que  me  cobijo

                      en los  brazos de un Dios,

duermo bajo sus alas,

él me regala bálsamo de esperanza y de gozo,

para acallar el llanto

y arrullar las penas.

 8  de octubre, 2010




ES HORA DE TU HORA
Vaciarme de mí quiero y no quiero,
que de tantas espumas estoy plena,
y deja confundido mi sendero

goce, dolor,  molicie, inercia, pena,
maraña que  ha lazado el afán mío
con la fuerza tenaz de una cadena.

Vacíame, Señor, en mi vacío
el caudal de tu gracia  sin demora,
                          fluya y fecunde mi solar baldío.

Mi yo parece adormecido ahora,
no cejará ni aceptará el relevo,
si despierta. Ya es hora de tu hora.

Necesito de ti el impulso nuevo,
que me impida reptar entre la densa
amalgama del mundo en que me muevo;

sentir la fuerza de tu amor, que intensa,
asedia la muralla, toma el nido
y seas tú mi roca y mi defensa.

De tu palabra el silbo dome el ruido,
afirme  la flaqueza de mi trama
y abrace la vehemencia de tu llama
mi corazón, hasta quedar fundido.
Madrid, marzo,  2011






- TODO OSADíA
Osados ojos que a mirar se atreven                                                     
lo que no entenderán, aunque lo admiren;
prestos a oír palabras  que conmueven,                                                   

audaces los oídos; que suspiren,
clamen,  rueguen, los labios confiados;                                                             
 y más,  pies que ascender  la cuesta aspiren;
                                                                                                                                 
los brazos sin salarios, anudados
al otro  en sus espinas y cadenas;
del corazón latidos incendiados,                        

y el pensamiento, que se atreve   apenas                               
a imaginar  un presentido cielo.
“Se deja su cuidado entre azucenas”,                                                                  

el cuerpo ajeno a frutos que da  el suelo,
y la razón, aún sin razón, se fía                                                                            
de un Dios velado  omega de su vuelo.                                           
Que en la fe será todo una osadía.
  Abril, 2011
(y todo de la fe será osadía)

LETRILLA A UNA ENVIDIOSA
Yo quisiera adivinar
qué le envidias y por qué
¿qué tiene que tú no tienes?
No la envidias por sus bienes,
envidias por envidiar.
Quisieras haber tenido
todo, del ser envidiado
¿envidias lo que ha sufrido?,
¿envidias lo que ha enfermado?
 Ni tú has llegado a saber
 por qué te causa dolor
que tenga un pelo mejor
o un rostro más agraciado.
Cuando sus cosas van mal
tú te alegrarás, seguro,
que aunque nos parezca duro
es en la envidia normal:
odiar si le ves feliz,
odiar que goce y sonría
envidia por su alegría,
envidia por su nariz.
 No sé si serán serenas
tus noches y relajadas,
tantas cosas envidiadas
portan rabias, causan penas.
Mayo, 2011

 CADA DÍA
Vivir al día quiero,
 mirar  atrás muy poco,
colgados a mi espalda los recuerdos,
solo por si se pierde  mi memoria
o para retornar
a quien se ha ido.
Mirar con lupa  todos los segundos,
contar una a una,
las flores de mi blusa
las hojas en mis plantas;
admirar, cuando escribo,
las oes redonditas,
o ver como se estiran
las eles flacas.
Leer para pensar
sí, pensar mucho
en la vida, en la muerte,
en lo imposible,
siempre con el abrazo
de la música amiga.
Volar, hasta arriba volar
y pase lo que pase: calma .
Avara de  amistad
descuidar los minutos
en buena compañía.
Y tumbada  en la hierba
esbozar animales en las nubes
sin prisas, mas sin pausas,
que cuando  escapa el sol,
se empeña el tiempo
en pasar por encima
y si baja la noche de repente
te quedas sin merienda.
En el lecho
llega el momento tibio
de dibujar silencios blancos en la almohada,
así  me voy durmiendo,
tan despacio,
que  me da  tiempo
de  soñar despierta.
  Mayo, 2011

AL PERTINAZ ENAMORADO
A  Sor Juana Inés de la Cruz
No hay razones para que llames hielo
a  mi nulo deseo de quererte,
yo guardo mis ardores, y mi suerte
la juego a lo que un día quiera el cielo.

Cuando venga mi estrella a concederme
ese amor, que en mí sueño cada día,
verás que no es por condición de fría
por lo que te rechazo al pretenderme.

Imitando atrevido a Garcilaso:
“¡Oh más dura que mármol a mis quejas",
me tienes prisionero en estas rejas,
 dices. ¿Soy yo tu carcelera acaso?

Si te causa dolor mi indiferencia,
pierdes tu sueño y muestras desvarío,
necio es culparme a mí de mi  desvío, 
cúlpate de tu mala preferencia.

 Tanta mujer hermosa te rodea
y empeñas tu querer en quien no quiere
saber de tu pasión, pensar prefiere
en el que adorará cuando lo vea.

Búscate otra mujer y no me llores,
que tu pena no causa en mí la pena,
de tantas ilusiones estoy llena
esperando al amor de mis amores.

Yo no voy a perder en ti un instante,
olvídate de mí, sigue el consejo,
que llegarás amándome a ser viejo
sin haber conseguido ser mi amante.

Mayo, 2011



A LA ESCUCHA
¡Cómo te escucho, amor!
esclava de tu boca,
enredada en tus labios,
atenta a tus palabras,
a la escucha.
 Mi oído enamorado,
mi piel y  mis sentidos
toda yo más que alerta,
y sin poder oír lo que deseo.
Apágame este incendio,
son sólo dos palabras lo que pido,
me niegas dos palabras
 que  alivien el martirio 
de escuchar y escuchar.
Llega hasta mis oídos
el rumor de tu voz,
como  un cansado  arrullo,
sale de entre tus labios
 un río de sonidos, 
que corren a esconderse
en yo no sé qué mares.
Pero siempre a la escucha
 espero aún,
 vigía de tu boca,
un día o una noche quizás,
oír: Te quiero.
Agosto, 2011

LETRILLAS DE DON PROCOPIO
Procopio  es un tipo bajo
y de aspecto  algo vulgar,
que se queja de su esposa 
con desprecio y zafiedad. 
Dice : “No tiene talento,
ni se molesta en pensar,
solo usa la cabeza
para comprar y gastar.
No tengo un buen matrimonio
la cosa  salió fatal”.
Procopio cuando era joven
y vio a Dorinda pasar
de su  respingón trasero 
prendado, se fue detrás, 
después se casó con ella,
claramente sin pensar
que está bien  un buen trasero
pero hace falta  algo  más.
 Nunca conversó con ella,
de nada trascendental,
nunca le pidió un consejo
ni le permitió opinar
y con desdén la trataba
cuando ella empezaba a hablar.
Pudo descubrir talentos
y dotes   sin cultivar, 
pudo ser su Pigmalión
y a Dorinda, reeducar,
pero  no quiso Procopio
que ella fuera mucho más. 
Él era un tipo muy listo
estudió cómo ganar,
dedicó su vida a ello,
se hizo con un buen caudal,
y fue subiendo, subiendo
en la escalera social
y con humos de importante 
se hizo un chalet colosal,
con mucho césped  delante,
con mucho césped   detrás,
y un coche de muy alta gama
solamente por fardar.
Ahora que del trabajo
se acaba de jubilar
y están solos en la casa
todo el día sin hablar,
Procopio se está quejando,  
ninguna pena me da:
Tiene lo que él ha querido,
tiene lo que fue a buscar,
quiso tonta, tonta tiene
buen  trasero y tiene  más 
Dorinda  ha engordado mucho
su  culo es descomunal.
Así que yo a don Procopio
le quisiera aconsejar
que haga de  paciencia acopio 
y se disponga a aguantar.
Madrid, 8 de septiembre de 2011

HACIA TI

Yo te amo  sin saber muy bien qué impulso
 me conduce a tu amor  en cada instante,
 es hacia ti mi marcha una constante 
obediente al latido de mi pulso.
 
Todo me lleva a ti,  todo convoca 
a tu voz, a  tu gesto,  a  tu presencia,
ajena a la razón y a  la consciencia, 
obligada al precepto de  tu boca.

   Septiembre, 2011





ESA SEMILLA

Andaba como Marta atareada
sin momentos de entrar en lo más dentro,
en frágiles urgencias enredada.

 Desde el principio se gestó en mi centro
una pasión larvada, esa semilla
con  su llamada me obligó al encuentro.

Y descubrí en   la fórmula sencilla
 de las cosas que ocupan  mi cuidado,
de  inventar  y crear    la maravilla.

Lo encontré con el hilo desgastado,
cuando de retirada va la vida;
hoy ardo con la fiebre del Dorado

y me lanzo al afán. Estoy prendida
en el empeño de mostrar la oculta
gema, de su   letargo  redimida.

Por llegar tarde ya pagué la multa,
que nunca olvida el tiempo ni perdona,
más ni lloro el pasado, soy adulta,

ni ambiciono del éxito corona.
Crear es el placer,  es el recreo,
intentar  la sazón todo condona,
lograrlo es mi laurel y mi trofeo.

  Octubre, 2011


 LETRILLA DEL TREN
 Llévame, llévame tren
lejana de mi vivir
desterrada del sentir,
al olvido del andén.

 Adormecido mi mal
en tu vientre  acomodada
cumplo como tú, obstinada,
mi deber horizontal.

Avanzar, avanzar,  ir,
mejor si no sabes  dónde,
ni en qué parada  se esconde
la fe de un nuevo vivir.

No es necesario soñar
con el ansia de la meta,
es bastante la concreta 
aventura del marchar.

 Con tu correr y correr
destempla tú mi añoranza,
solo en tu ritmo se alcanza
de la rodada  el placer.

Llévame, llévame tren
monótono y rumoroso,
acunada en el gozoso
arrullo de tu vaivén.

Noviembre, 2011


CUARTETOS AL TREN
Ignoras la soberbia de las torres,
desdeñas catedrales y palacios
y devora tu marcha los espacios
sin mirar a los lados, corres, corres.

Bordeas la ciudad amurallada,
sigues empecinado tu camino
dócil al mandamiento del destino
que te impone la ley de la  rodada.

Ajeno a la  presencia de los montes,
cruzas valles,  avaro del final,
para cumplir con  tu deber lineal
de taladrar dormidos horizontes.

Avanzas sin cesar, también ajeno
a la carga de vida en tus vagones
los proyectos, impulsos, ilusiones
del soñado llegar a un fin más pleno

Los que miran  tu paso en la ventana,
cita obligada con la lejanía,
acompañan tu marcha cada día
 a la espera, quizá, de otro mañana.
Diciembre, 2011

TÚ MANANTIAL
Óyeme Dios, no entiendo
y tengo la osadía de intentarlo,
ridícula soberbia  de abarcarte.
Tú te me escapas siempre,
 te vas de mí como  niebla
 entre los dedos.
Vana tarea sujetar tu aliento,
acallar tu rumor,
cubrir   tu llama,
anegar  tus  arroyos…
 Será  impulso de amor
 el que nos lleve
a tu presencia esencial,
y presentida.
Espíritu que llenas y no ocupas,
tú me obligas
a ir inquieta hacia ti
como la  cierva, 
porque ¡es tanta mi sed! 
y estoy  segura
que eres  Tú el  manantial
para calmarla.

Diciembre,  2011



EL GUSTO POR LO CUTRE
Es pena ver como se traga todo
aquél, que sin buen juicio ni criterio,
juzga un escrito como grande y serio
siendo  malo en su fondo y en su modo,
o escucha con deleite y embeleso
ratoneras canciones machaconas
sobre letras insulsas y ramplonas:
poca música y ruidos en exceso.
O peor el que gusta entusiasmado. 
de mirar o de oír   cualquier programa
solo por el marchamo de la fama
de los que en él     actúan, sin cuidado
de ese sucio apetito de basura,
que alimenta con métodos   distintos
y cruel  curiosidad,  bajos instintos
de hurgar  en la caverna más oscura
de la secreta intimidad guardada.
Sin respeto al honor de la persona
a cambio de relax en  su tumbona.
 muestra nos dan de vida degradada..
Enero, 2012

A FEBRERO

Yo te veo  febrero algo turbado
entre el empuje inaugural de enero,
ufano de llegar siempre primero,
y ese marzo soplón y descarado.

Muchos días acatas el eterno
mandato de los fríos y los  hielos,
algunos, sin la lluvia ni los vuelos,
cuelga un  anuncio en ti, vernal y  tierno:

alumbra dulce flor en los frutales,
tejen de amor las aves alegrías.
 Por eso, y el renqueo de dos días,
que decretó con leyes desiguales,

  un desorganizado   calendario,
 por ser original y ser cambiante,
 sin que seas del todo tú causante, 
cojo  te llaman, loco y arbitrario.

A mí me gustas. Deja que  prefiera
tu asimétrico genio veleidoso,
como  de adolescente, que dudoso
no sabe si es invierno o  primavera.


Febrero, 2012

DESPERTAR
(Para que la recite una niña)
Se va el sueño, abro un ojo,
estoy despierta.
Voy al balcón a comprobar
 si ya está puesta la mañana.
Huele a limpio.
Veo el cielo,  azul  claro,
muy  transparente el aire,
el sol ya está en su sitio repeinado,
con la cara lavada
y una aureola rosa
que le favorece.
 En una esquina juguetean
dos nubes blancas esponjosas.
Los pajarillos pían como locos,
la verdad que parecen muy contentos.
¡Ah,  caramba! no me había fijado,
en el pruno se estrenan varias flores.
 ¡Todo   perfecto,  Dios, qué bien lo has hecho! 
Pero de pronto, sin pedir permiso,
rasga  un avión el cielo,
 vibran molestos mis oídos,
brunnnnnnn, brunnnn.
Bajo la mirada  y me doy cuenta
 de que ya  han despertado las personas,
 está llena la calle de sus prisas,
sus máquinas, sus  ruidos.
Cierro el balcón,
 empiezo a estar malhumorada.
Buscaré una canción  de amor
o un cuento,
para poder desayunar a gusto.
Marzo, 2012






ALLÍ FURTIVAMENTE
Mas lejos,
 donde el viento no tenía ya pulso,
 donde no había soles
 para alegrar jardines,
 y la pena era dueña
de todas las mañanas,
 allí,  furtivamente,
 empezó en  mis silencios,
 a balancearse el nombre
 de tu nombre,
 las notas de tu canto.
Allí encontré tu  trazo
esbozado en la sombra con luces,
que no había soñado que lucieran.
 Y como algunas plantas
florecen en la nieve,
 como  la rosa  adorna
 las dunas del desierto,
 así brotó en mi alma
 lo mejor de mi misma
 porque tu amor había
 dejado su semilla.
 Noviembre 2012

 PO(S)TAL DE BELÉN CON NANA
¡Qué buena idea, Dios¡
 bajar hasta nosotros
 prisionero en el seno de una niña;
 Tú, Luz, llorar al ver la luz  por vez primera,
 templar tu frío con el aliento de dos bestias,
gustar leche de mujer como alimento,
y  sentir el roce emocionado,
 de la mano callosa de tu padre.
 Los ángeles cantaban como locos
 al mirar esta escena:
¡Un Dios humano, débil, pobre!
Qué bien pensado para disipar inciensos,
 bajar los humos de  tantos
inmerecidos galardones, 
y   desbancar de los primeros puestos
 a  los hombres primeros.
 El poder, los placeres, el dinero, la fama,
 menos son que esas pajas,
en donde tú reposas  desvalido,
 por dar y recibir  mayor   ternura.
 Tú, nos  invitas  a regalar así
 tiempo y amor a los pequeños,

a  los que nada son y nada tienen.

Padre, yo  lo prometo,
te  rezaré otro día humildemente,
 te alabaré mañana, o cuando quieras, 
déjame hoy  sentirte un hijo mío,

abrazarte y cantarte. 
Tan pequeño y precioso
sabré   quererte  más,
serán cuna mis brazos
 y todo mi calor para ti sólo.
“Ea, ea, mi niño, te amo Jesús,
 yo te amo”, susurraré bajito. 
Acallará tu llanto  una graciosa nana,
 como gotas de almíbar,
 resbalarán las notas de mi canto,
y  se abrirá  la gloria en  tu sonrisa. 
Junto a mi corazón, con el arrullo
 de mi  latido lento, despacio,
  muy despacio, te quedarás dormido.
 ¡Te adoro niño Dios,
me  encantas niño!
Navidad 2012




CUANDO UNOS LABIOS
Cuando  unos labios,
en un rincón cualquiera,  de este mundo o de otro, 
gritan  un nombre,
 que parece el  tuyo,
mientras desde la angustia
se  alzan las manos, del color que sean,
 hacia ese cielo, donde dicen que moras:
 Tú te sientes llamado.  Tú lo escuchas.
O, cuando sin palabras,
el pensamiento  vuela, en  un ascenso incierto
 a la niebla del ser,
 que un día le dijeron
que lo podía todo,  y nos oía:
 Tú te inclinas y atiendes.
 Porque comprendes todos los idiomas,
 eres de cualquier    raza, cualquier pueblo,
y  vértice de toda religión,
 que por caminos, a veces embarrados,
 te busca torpemente  y a su modo.
 Y si te llaman ¡padre!,
como  padre,  que conoce muy  bien
la estrechez,  la carencia
 del hijo, desolado  en su destierro,
llena de amor tu entraña se conmueve.
Enero-Febrero 2013

137.-SENTIR EL AMOR  
  
 Una niebla que cruza iluminada,
me  envolvió toda en su  espiral,
 crecida diez palmos sobre el suelo
 aquella ráfaga  anunció la gloria.
Alguien, él, me quería.
Cambió el mundo de tonos
 y el  futuro 
fue un malva  amanecer  asegurado.
 Cómo explicar que todo se mudó  precioso,
 eran buenas las gentes,
¡ tan fáciles las cosas!,
 los ruidos de la calle, poesía. 
 “Pídeme que me llame de otro modo,
 que cambie de familia o de creencia,
 pero no dejes nunca de mirarme.”
 Y en sus ojos 
el relámpago loco    del deseo.
¿Por qué a mí?
¿Qué tengo o  he merecido
 para que este favor  se me conceda?
Soy amada.
Él  es mío, soy suya para siempre. 
A  veces presentía,
 que  era casi  un milagro sin sentido,
 eso  fue mayor  gozo, lo imposible
aumentaba el placer  de ser la reina
 de  ese bosque inseguro,  misterioso.
Él, me quiso, le amé:
 fue suficiente. 
Febrero, 2013


¡QUE DIOS ESTÁ A LA ESPERA!
(Letrilla para cantar)

Ya en el seno de María
 se engendró el hijo de Dios,
 el anuncio del Mesías
el oráculo cumplió.
Que los cedros lo pregonen,
 los ríos en su clamor,
los  truenos con su bramido,
 la brisa con su rumor.
 En su decir lo anuncie
 toda la gente:
¡Que Dios,  rey de la Gloria,
 está impaciente!.
Que se alegren los valles,
y en los caminos,
reciban la noticia
los peregrinos.
 Exulte de alegría
 la tierra entera:
¡Que Dios, Señor del tiempo,
está a la espera!

 2013


LLÉVAME ALLÍ
 Llévame,
llévame tú,  que quiero
 un gran espacio en blanco
no estrenado,
 donde sea la arena sin hollar,
 lecho sólo del amor nuestro.
 Amor, jamás rimado  por ningún poeta
 ni cantado  jamás por los juglares
ni   imaginado nunca
 ni  descrito.
Más allá del crujir de la pena,
allí  donde es seguro
 que nos espera
 una alegría ilesa,
 un canto virgen,
 un ritmo no danzado;
donde  inédito el viento 
no sabe de hojas viejas,
 las aguas  se recuerdan nieve,
y es posible
 que vuelvan a ser puras.
 Allí,  allí es precisamente
 donde quiere mi amor tenerte suyo,
 sin ayer, sin memoria,
apresada en la dulce tenaza de tus brazos,
enredada en la hiedra del deseo.
 Con mis caricias nuevas,
 nuevo  el impulso sediento
  de mi boca, en mis besos mejores;
 enlazados así, por fin veremos
 revivir  lozana
 la oxidada   ternura.
(Sobre un viejo boceto) 
2013


CANTARES

Yo miraré, miraré
miraré si estás dormido,
despacito volcaré,
esta canción en tu oído
la cantaré y cantaré,
volverá a ponerte en pie
cuando tu esperanza ha huído.
              +++
 No vivas para el dinero  
 no vale el dinero nada,
 me quisiste sin dinero,
yo te he querido  olvidada
de que tenías dinero
y podía ser comprada.
            +++
Dices, por sentirte sola,
que es mala la soledad,
una ola y otra ola
solas son la inmensidad.
Muchos pocos la unidad:
pétalos son amapola,
y mil chispas  claridad.
Abril, 2013

  COMO UN ACORDE
Es imposible  ya
 cortar el arco que nos une
 y nos separa,
 va de mí a ti,  retorna
 cubriendo la distancia de latidos.
Como dos notas de un acorde, juntas,
tu sonido me   toma,
te alejas,
allí donde no estás,  te reconozco,
con cada poro de  mi piel te oigo.
Olvidados mis tontos paraísos,
mi añoranza de pájaros azules,
con cansancio de lunas,
lejano  el alboroto
de  ruidosas cascadas,
que me dejaban
castigada y sola,
vivo ahora a   tu sombra, 
que me acoge y me acuna.
Es igual como seas
 estoy atada a ti, 
y no es voluntad mía, 
alguien   pulsó esta cuerda
 y no se extingue
su vibrar  en mi centro.
Andaba  en somnolencia,
casi muerto mi impulso,
 hastiada de intentarlo tanto
 y tan inútilmente.
De un espacio interior ajardinado
 ascendieron   aromas y colores.
 Algo nuevo se anuncia,   me decía.
Y sí, llegaste tú.
Extendió la trompeta su llamada
 acudí dócilmente,  presurosa
porque estaba  el amor
 dentro  de mí,   a la espera
de engendrarse
en la dulce morada de tu nombre.
 Junio 2013

T I E R R A
Ansiada condición de tierra espesa
 donde se hunden raíces de  la vida,
 donde deja sus huellas sin herida
el arado lineal que la atraviesa.
Tan sabia al  aceptar que su destino
es alumbrar lo nuevo, y en su seno
 da alimento a la espiga como al heno,
 y sufre la rodada del camino.
Tierra madre que mansa se regala,
arropa a los que vienen de la muerte,
se entrega, sin preguntas por su suerte,
al ritmo que la vida le señala.
 Noviembre 2013








A UNAS NUBES PRECIOSAS
Hay mañanas muy tristes, como aquella,
 en poesía yo las llamo turbias.
Buscando no sé qué
 miré al cielo, y vi en lo alto
unas preciosas nubes
 corpóreas, rosadas.
 Una alegría grande me llenó,
 porque eran, son, de aquellas
que sólo algunas veces aparecen
 y no presagian  lluvia
 ni tormenta  ni la nieve ni nada.
 Son nubes de diseño con un borde brillante,
puestas ahí tan solo,
para que esté bonito el cielo,
y me acordé de aquello que estudié ya hace tanto:
 nimbos, cúmulos, cirros…
 Pero no me dio tiempo de mirarlo en el Google,
 una ráfaga tonta (el viento  es alocado)
 las empujó.
 Se fueron de mi vista
 y me quedó la pena  al despedirlas,
de no poder llamarlas por su nombre.
 Marzo, 2014


LOS PÁJAROS INSOMNES
Algunos días, siempre al amanecer,
 llegan a mí los pájaros insomnes,
aquellos que no hallaron rama a su gusto
 para descansar los vuelos.
 Aletean nerviosos, agotados,
se empeñan en cantar  sus  trinos negros;
  no quiero oirlos,
 los espanto,  se  van.
 Me gusta la mañana
con su dudosa luz, que cantó Góngora,
y  me levanto alegre,
desayuno  con calma. 
 Al fin, me siento,  escribo,
mas no sé quién
 manchó de ira mis dedos
ni que perro me muerde tan adentro
 o qué huesped se instala en mis  rincones…
 Me pasa solo a veces,  
 todos mis versos,
 bueno, casi todos,
 son de culpa, de miedos  y de rabia.
 Abril –mayo,   2014







ATARDECER de Edvard Munch
Ella atardece
ante la calma de un espacio amplio,
de verdes y agua,
ajena a lo que pudo ser ameno.
Lejana. 
Perdida la mirada,
en sí misma envuelta,
recluída  tras los oscuros trazos de su blusa.
El pincel la alcanza
posesa  de  un ensueño,
y flota en el vacío
la transparencia que su mente inventa.
Quizá su vana juventud se empeña,
en diseñar negruras de futuro,   
y ese sombrero campesino
prohibe al fatigado sol,
disolver sus nostalgias.
Abril, 2014




ESTÁS AQUÍ
Después de tanto tiempo
dormido entre hojas muertas
despiertas en mis calmas
y sin saber cómo ha llegado
tu lazo a mí de nuevo,
reconozco tus luces y tu aroma.
¡Cómo ocultas tu voz
a veces entre el ruido!,
diluyes   en  la niebla  tu mirada
y  tu rostro en la selva feroz de lo inservible.
Pero en la cueva interna
 todos y sin saberlo
con hambre de  lo mismo:
 tu  caricia,  tu sabor,  tu sosiego
 y ¡qué necios y torpes al buscarlo!
Cuánto me engañé yo
confundida con  aguas que en el barro,
inventaban esquirlas  luminosas
de  soñadas  vidrieras.
 Estás aquí, otra vez
y perdonada te recibo
 con el vestido albo
 de mi inocencia nueva,
 coronada mi frente de flores
 que no saben ni pueden
marchitarse.
(Sobre un boceto antiguo)
Septiembre, 2014


 LA DAMA DEL ARMIÑO

Qué me importa su nombre ni su casa ,

 con sangre noble o una cortesana,

 si la amó el Greco o todo fue leyenda

tejida sobre dulces mentiras amorosas.

 Confusos los expertos;

ella  esta ahí tan viva y tan ausente,

 guardado entre los labios su secreto.

 Oculta la segura belleza de su cuerpo.

demasiado arropado  con  armiño,

un regalo quizá, de quien   la pinta,

por sus inmensos ojos, embrujado.

Extraño fue el pintor,

después de hacerla eterna,

que renunció a la fama y  ocultó su nombre. 

Quizá sí, fuera  El Greco

 por dejar de su amor tanta constancia

se adelantó en el tiempo  

y desveló quien era

la que prestó a  sus vírgenes el rostro.

 Ahí está. 

Sin nombre,

qué importa al fin y al cabo

ella es dueña

de todas las miradas.

2015

 YA NO

Hace solo unos días que dejé de ser niña,

y  no me queda tiempo  para llegar a adulta.

Como el bebé que aprende quien es, frente al espejo,

intentando saberme,

yo derroché las horas,

 juzgándome a mí misma,

en dificil empeño de darme  nombre.

Y  no es que ahora mismo  sepa  quien soy,

a veces me sorprendo

con colores  de otros,

 que  salen de  ese  marco

 donde me he situado,

que me encierra y me afirma.

De vivir tantos años creo que ya soy muchas,

¡qué se yo cuántas nieves

 me pasean por dentro!

  asoman y  me cambian

 el programa,  la marcha.

Un vértigo  me aturde

 ya no hay tiempo,  no hay tiempo,

apenas comenzado el proyecto

del fascinante  viaje,

se me fueron los días en preparar baúles

con detalles inútiles,

 que no son ya precisos.

 Antes viví  en  esfuerzo

 por ser siempre yo misma

 distinta, diferente,

y llegar la primera no sé bien a qué sitio.

 Nada queda de aquello, 

ya el éxito no es nada,

 ahora gusto  el orgullo de  sentirme de un grupo

 y por esto,  supongo,

 soy algo  adolescente:

 Me  conmueve  ser nota en una sinfonía,

del árbol, una hoja,

o granito  de arena en una extensa playa.

29 de octubre 2015

 

 

AL SONETO

Me gustan los sonetos

  y quienes los hicieron                                                                                      

en nuestro siglo de oro

 lúcidos,  refinados: 

Quevedo, Garcilaso,

 Juana Inés, Argensola

Lope, Góngora, Herrera…

Si fueramos humildes,

más que alegar razones

diríamos:

Es lento y doloroso de parir un soneto.

Alcanzados de urgencia

 en el tiempo de uno,

con dos  golpes de  ingenio,

tejemos seis o siete,

ágiles, libres.

  ¡Ay! pero dentro queda,

la añoranza  del canto

con el  verso rimado,

 de once sílabas sabias.

Bien lo sabe el oído  cuando el viento  las silba,

que  son  más que palabras,

esos catorce  acordes

tallados con el ritmo.

9  de Marzo, 2015

 

VEN MAÑANA

 

Ven mañana a mi casa, como antes,

a gustar un buen vino,

a enredar las palabras,

a reír como locos.

Te leeré mis últimos  poemas, 

soportaré tus dardos    mansamente.

Ven mañana a mi casa,

como amigo,

a revolver ideas

y escuchar canciones.

 

Recordará tu mano

en la caricia leve,

que te gusta mi pelo.

Quizá un duende habitante

de  musgos florecidos

venga a fisgar la vida humana,

atrevido, travieso

ponga en tus labios brasas

y brotarán palabras

que añoro desde entonces.

2016

 

NUNCA MÁS

 A mi hermano Juan

¡Cuánta pena esta tarde,

 cuánta pena!.

Iirremediable  ya

 lo proyectado.

 No hay vuelta atrás

 ni posible jugada

ni ocasión

 ni remedio…

 Para secar mis lágrimas con rabia,

me revuelvo  buscando los culpables.

¡Qué importa ya quién fuera!

 el tiempo terminó.

 No se te ocurra,

nunca más, me digo,

 dejar para mañana,

 lo que  hoy sí puedes,

porque los muertos son muy  desatentos

ni acuden a las citas

ni devuelven los besos.

14 de Diciembre, 2016

 

TÚ, AMOR

En ti tiene principio todo amor.

Es el amor tu gracia y es tu ciencia,

primera condición de tu existencia,

el impulso, la fuerza y el motor.

 

En el plan  de tu  genio  creador,

amar fue tu mandato y exigencia,

arte tuyo donarlo en tu presencia

con la oculta locura del dolor.

 

Amor en  el camino de tu vida,

amar sin  condición y sin medida,

amar como función, como trabajo.

 

Amor, amor, amor  siempre, a destajo,

con malos vientos o en la dulce calma

amor, tu incendio, devorando el alma.

2016

 (Boceto 2013)

 

 

DEUDA

Estoy en deuda,  sí,

 no sé  con quién,

 pero me duele.

Lo rebusco en la agenda,

 no figura,

 pero sé

 que lo debo.

O ¿es la vida y nos sucede  a todos?

Palpo ese hueco dentro.

A veces algo,  o alguien,  se despierta y  reclama:

¡Págame ya!, me grita.

Y,  sí, quisiera,

más no sé en qué moneda

ni  en qué banco

 se pagan estas deudas,

 estos duelos. 

2017?



A MARÍA PAZ

 Fue poeta. En su canto

 desveló con desgarro los recodos oscuros.

Afilaba la rabia en pedernal de ingenio

 salpicados los versos por un acre goteo,

el ayer, en palabras de acíbar.

Sin embargo,

 un  humor docto presidía  siempre,

- ¡aquél chisporroteo de su gracia!-

libó en los libros como abeja obrera

 y su lúcido rayo lo esclarecía todo.

Una infantil ternura, una perla,

 rielaba nacarada, mansamente,

y tuvimos algunos elegidos,

 la suerte de gozarla.

 7, octubre, 2020


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