Me
inquieto imaginando tu futuro,
cuando
miro tu cuerpo adolescente.
Ante
el correr del tiempo, yo, impotente,
por
si algún día te amanece oscuro,
quiero
guardar de ti, ese inmaduro
gesto
de candidez, tu aire indolente,
lo
que hay en ti de ingenuo, de inocente,
tu
ilusión y tu fe, tu vivir puro.
Quiero
fijar tu ahora en mi recuerdo,
para
ese día en que no seas niño,
cuando
tengas tu infancia arrinconada,
mitigar
el dolor de lo que pierdo,
evocando
la gracia de tu guiño
y
el claro caminar de tu mirada.
Madrid,
1973
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchas gracias por comentar. Tu opnión es muy importante.