viernes, 10 de agosto de 2018



TODO NOTICIAS


Nada me gusta más que escribir. Pero a veces el tiempo se enreda y pasan las horas llenas de nada, . El mes de julio no he escrito en el blog. Siempre hay de qué escribir, lo de la musa es más bien para los novelistas o los poetas, pero comentarios a la vida es dificil que no revoloteen obsesivamente  y nos inviten a dar nuestra opinión. Muchas veces este impulso, más aún necesidad, de expresar lo que es tu manera de ver las cosas, te evita berrinches inútiles, las  exageradas posturas en discusiones con amigos o conocidos,  el calor del lenguaje; porque volcando antes en el papel - en el espacio en blanco- se lima lo extremoso se pulen aristas, y los argumentos surgen, creo, más serenos y convincentes.
Inevitablemente se entromete la política, que nos rodea en exceso. Uno tras otro en los informativos se repiten las opiniones de los políticos cuyo mejor altavoz y propaganda son los medios de comunicación, hoy exageradamente representados en las redes sociales. Los jefes de estado,hasta el Papa, tienen su twiter pàra  lanzar sus mensajes diarios.
Los periodistas ya no salen como antes a la calle en busca de la noticia original, humana, terrorífica; la policía, el ayuntamiento, el servicio meteorológico, la dirección general de tráfico, mandan sus boletines con los últimos acontecimientos, todo resulta previsto, repetido y rutinario. En lo político las noticias están obligadas por la actuación de los partidos  y los ministerios, que se encargan también mediante sus portavoces, de hacer llegar a diarios y emisoras sus proyectos y actos. Y en lo cultural está facilísimo, la agenda se cubre con la entrevista al autor del último libro, o el cantante del disco mas exitoso, las películas premiadas o los últimos estrenos de teatro, que también se encargan a través de sus representantes de hacerlos llegar a las redacciones. Además existe ese tonto espacio  con noticias  de la gente "famosa", a quienes no se les conoce acto por el cual deban serlo: mujer de  futbolista, examante de un torero, modelo pasada de moda, y otros irrelevantes puestos sociales que suelen durar pocos años, hacen que a fuerza de salir en los programas de TV acaban siéndo conocidos;  y es más cualquier detalle de su vida personal, íntima, produce en un grupo de personas un desmesurado interés
Todo como siempre, sí,  también existían antes estos cauces de trasmisión de las noticias, pero no tan cerradamente como hoy; recordemos la figura del famoso y popular redactor de calle, siempre  con su gabardina  ajada, bloc en mano recorría las calles,  se alimentaba de sus propios informadores en barrios y bares. Los corresponsales nos hacían llegar extrañas noticias de lejanos países. Hoy todo está a la vista en Internet; el mundo es una página de fácil acceso, donde uno se sirve a la carta  la información que desea. Y es estupendo, claro.

A LA BÚSQUEDA DE DIOS



La eterna batalla de la izquierda de quitar la  religión de la enseñanza reglada y que no tenga evaluación, vuelve a estar en los medios estos días. Creo que la asignatura de religión ha sido mal situada en los programas de enseñanza, se concedía a la iglesia el derecho de elegir a los profesores y esto caían en la tentación de derivar hacia una línea catequética.
 El conocimiento de la religión católica, el cristianismo, su dimensión cultural  y todos los acontecimientos históricos que lo rodean, es imprescindible para una formación completa del alumno.
 Los profesores de arte suelen quejarse de que, la incultura de los alumnos,  les impide entender bien  el contexto de las obras, los temas y los porqués de algunos cuadros y esculturas.
La religión cristiana, con sus diferentes ramas protestantes, y ortodoxa, están estrechamente ligados a la historia del mundo occidental, en todos sus campos: la tradición,  la política, la sociedad, el arte, la música, la literatura, la moral, las costumbres, y el ocio. Concretamente en Europa es imposible desgajar el conocimiento, del hecho religioso del cristianismo. Desde el emperador Constantino hasta nuestros días.
 Después de tantos años de imposición férrea del comunismo en Rusia, la religión ha vuelto a surgir, porque es imposible erradicarla por una ideología política. Y con Stalin en el poder las "babuskas" tenían una luz encendida ante el icono, como lo habían hecho su madre y sus abuelas.
 El hecho religioso es un fenómeno humano, porque en lo íntimo el hombre está desde su principio agobiado por un enjambre de porqués, que pretenden encontrar una respuesta al sentido de la vida.
 La lucha por la supervivencia, el empeño en la mejora del entorno, el esfuerzo por vencer la enfermedad, paliar la desgracia y mantener un estado de bienestar, han mantenido al ser humano activo con su inteligencia despierta  para conseguir la mejora de las condiciones de vida. ¡Y cuánto ha avanzado! Pero la negra sombra de la muerte fatalmente proyectada sobre cualquier ilusión o proyecto, hace pensar  en la posible existencia de un ser exterior a nosotros, muy superior en inteligencia y capacidades, creador y dueño del mundo que habitamos. Todas las civilizaciones han creído en la existencia de uno o más seres superiores, que rigen nuestra vida y muchas declaran que este Dios se les ha revelado y dado a conocer.
 Pero a ello se opone una reacción de rebeldía tan lógica como inútil, por indemostrable, que se estrella contra el inmenso muro del desconocimiento.
 El hombre es un animal ascendido en su inteligencia, pero regulado por el tiempo, sensible  a las variaciones de temperatura, desnudo, débil, necesitado de  siete u ocho horas de descanso diario, sometido a la gravedad y con limitaciones físicas como la expulsión de los  residuos de la alimentación, comida y bebida.  El hombre es un pequeño ser, que solo puede presumir de su inmenso deseo de ascender. Para el  conocimiento, la técnica, la belleza, el arte, la moral, toda traba es un reto para la lucha por hacer de este mundo algo mejor. Y eso, creo yo, que  lo produce el imán de un ser superior, de un  Dios al que presiente perfecto. Pero algunas religiones describen a ese Dios, no solo como grande y todopoderoso, sino como la fuente y el motor del Amor, de todo amor, y este sí que es el mayor deseo del ser humano: amar y ser amado.