jueves, 31 de marzo de 2016


 UNA TARDE DE PAZ ESPIRITUAL

El día 26  de marzo fue sábado santo, suele ser un día algo vacío, sin celebraciones religiosas y los  familiares y amigos de vacaciones. La casa en silencio y nada que hacer, me invitaron a oír entera la pasión según San Mateo de Bach. He oído muchas veces en conciertos distintas partes, arias y coros, sólo una vez la escuché entera en el auditorio y, a decir verdad, se me hizo algo larga. El otro día, en mi soledad, me empapé a gusto de esta maravillosa obra; aparte de los conocidos textos del evangelio  la poesía del libreto con la música inspiradísima, me dejó  en un estado de paz y bienaventuranza espiritual.  La grabación dirigida por Klemperer, con la Philarmonia Orchestra y un buen plantel de cantantes, merece la pena.
 La superconocida aria de contralto, "Erbarme dich, maine Gott", aquí interpretada por Christa Ludwig, produce adicción, cuanto más la oyes más entiendes su estructura musical, tan barroca, que  trasmite una inmensa emoción mística.
  Pasé una tarde irrepetible, porque es dificil estar casi tres horas sin que suene el  teléfono ni el aviso de un chat, pero tuve la suerte de no tener ni una interrupción.

lunes, 28 de marzo de 2016

LA VIDA SIGUE IGUAL
Es increíble pero seguimos igual. No hay gobierno y la posibilidad de que se forme uno PSOE -Podemos estremece y aterroriza a las personas de bien.
Por la enorme torpeza del lentísimo Rajoy  que piensa que las cosas se arreglan solas dando tiempo al tiempo, se ha cruzado este figurón hueco, con presencia, palabrería, enfermo de ambición personal y necesitado de un tablón para mantenerse a flote en su partido.
Y si se repiten la elecciones ¿a quién votamos?
Como dice la parodia del humorista Mota, ninguno ofrece la confianza de un buen gobierno.
Casos similares se repiten en otros países europeos, y el equivalente extremoso  corresponde en algunos a la ultra derecha. Algo va mal en esta vieja Europa, rematado por el comportamiento ante la avalancha de los refugiados. Intentan quitarse el problema de encima endosándoselo a Turquía, a cambio de apresurar su entrada en la Unión.
 La solución del problema en Siria es complicada,  pero se podría por lo menos atacar a las mafias que esquilman a esta pobre gente. Si de verdad hubiera empeño y se dedicaran a ello unos cuantos millones de euros, creo que podría  evitarse este espectáculo doloroso, que nos araña el alma.

 CAMBIANDO
Es curioso observar que las primeras actuaciones de las alcaldías en manos de los partidos que se llaman de cambio es, efectivamente,cambiar, pero nunca las cosas que pide el pueblo, a pesar de que ellos lo invoquen con insistencia. Los cambios  prometidos a la ligera en vísperas de elecciones, e imposibles de cumplir la mayoría de las veces, se aparcan en  cuanto se toca el poder.
 Y, para hacer que hacemos, se programan inútiles y peregrinos cambios, en los que el pobre ciudadano ni siquiera se había molestado en pensar cinco minutos. ¿Cambiar el nombre de las calles?  bueno, no está mal, entre otras cosas porque de la mayor parte de los nombres supuestamente ilustres no tengo ni idea de a quién pertenecieron ni por qué diablos han merecido una calle. Pero ¿en qué mejora esto mi vida?  El  rótulo del congreso de los diputados ¿sería más exacto y justo si se refiriera a varones y mujeres? Sí, es posible. La sufrida mujer que trabaja como mínimo ocho horas y dedica otras ocho (sí, ya sé que el día solo tiene veinticuatro) a  cuidar  los hijos  y el hogar, se pregunta si con esto le subirán el sueldo o dejarán los, todavía, numerosos varones machistas,  de considerarla un objeto decorativo para su uso y disfrute. Se me ocurre tanto que cambiar, pero no tengo derecho a decir nada, porque no me he presentado a las elcciones para intentar hacerlo, y  además tengo tendencia a no votar.