martes, 31 de enero de 2017
SE FUE ENERO
Ya termina enero, apenas hemos dejado de decir feliz año. Las horas tienen mucha prisa por ir yo no sé donde; no se paran, pasan silbando la monótona canción de sus minutos, sin preguntarnos nada, porque nada les importa lo que pensamos, lo que proyectamos, lo que soñamos. Y ya se han comido un mes entero. Nos llevamos mal con el tiempo porque dentro late un alma inmortal, que no entiende bien la sujección a la que ha sido sometida.
Este tierno año 2017 se va haciendo mayor. Entremos esperanzados en febrero que a veces nos sorprende colgando un anuncio de la primavera:"...alumbra alguna flor en los frutales, dicen de amor las aves alegrías...."
En la rutina nebulosa de los días me empeño en pintar mis horas con distintos colores, para que cuando los mire, ya alejados, pueda distinguir claramente el beso, la música, el libro, la risa, la pena y el sueño distintos de cada hora.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)