NO SUFRIR HASTA QUE SUCEDA
¡Oh cómo he podido estar tanto tiempo sin escribir!
Y sí han pasado cosas, pero no en política que todo sigue estancado, ningún adjetivo mejor, porque ya huele a agua podrida.
He pasado un mes horrible y me preocupa que no exixtiera una razón real para ello, aunque el calor es suficiente para irritar y exacerbar cualquier sentimiento.
Es preciso volver atrás y recordar las ocasiones en las que presentí una desgracia, más o menos grande con meses de anticipación. Presentía una oscuridad al pensar en un derminado periodo de tiempo. Torpemente dirigía la atención hacia algo que iba a suceder proximamente: un viaje, una operación, un cambio de residencia, u otro acto previsto de cierto peligro que pudiera producir inquietud, añoranza, preocupación. Pasadas semanas o meses se desvelaba: sucedía otro acontecimiento no previsto y a veces más grave que el presentido. Mi hijo se fue a los EE UU, a hacer un master y estuve muy angustiada los días previos con oscurosos presentimienntos de desgracia. Al día siguiente de su marcha estaba llena de negruras, iba a ir a ver a mi madre, pero no quise que me viera tristona y pospuse la visita. Se murió esa noche casi de repente y no llegué a verla viva. Así me sucedió también en otra ocasión, y la sensación de negra hondonada, que yo veía al pensar en aquel mes, se produjo, pero nada tuvo que ver con lo que imaginaba.
El tiempo de angustia vivido, si es largo, hace su mella en la salud. Se duerme inquieta, con pequeñas presiones en el corazón, dolor de cabeza, leve sensación de mareo y el médico receta un medicamento y aconseja estar tranquila. No hay frase más inutil que recomendar a un angustiado, nervioso o preocupado que esté tranquilo.
El tiempo de angustia vivido, si es largo, hace su mella en la salud. Se duerme inquieta, con pequeñas presiones en el corazón, dolor de cabeza, leve sensación de mareo y el médico receta un medicamento y aconseja estar tranquila. No hay frase más inutil que recomendar a un angustiado, nervioso o preocupado que esté tranquilo.
Yo sé que lo sano contra toda estadítica, es pensar que no va a pasar nada, como lo han hecho los familiares de los diecinueve muertos que ha habido en la carretera este fin de semana. Sí, las personas sanas psíquicamente no piensan que les va a suceder nada malo y sufren solo una vez: cuando la desgracia llega.