jueves, 2 de junio de 2016


 JUNIO

Entramos en junio,  es un mes que me gusta sobre todo en su primera quincena, porque está lleno de luz y la temperatura es aun suave. A partir del día veinte nos enfrentamos con dos amenazas: el calor del verano, y lo que es mucho peor, la campaña electoral. Llevamos cinco meses soportando la letanía de los pactos, los votos y los escaños y ahora dicen que va a empezar la campaña electoral. Espero que no llenen la calle con sus caras y sus mensajes, porque estamos muy hartos. En la televisión o en la radio no hay más que políticos grandes, pequeños o medianos, que repiten obsesivamente lo malo que es el otro y se aclaran muy poco cuando se les pregunta cómo van a solucionar los grandes problemas de nuestra sociedad. Parece que  en España en este momento no hay  intelectuales, pensadores, inventores, buenas personas, asociaciones que crean proyectos para mejorar nuestra vida, o  atender a los necesitados, etcétera. A las horas de gran audiencia solo acuden políticos con un lenguaje pobre (aderezado de "digamos") y falto de ideas sugerentes.  La tentación de no ir a votar es enorme, pero la negra sombra de los comunistas esperando alcanzar un poder fuerte, para mostrar su verdadero rostro de totalitarios, liberticidas y  ateos, obliga  a ser responsable y votar al menos malo.Y estos renglones ya son bastantes para este árido tema.
Después de varios meses con las contracturas y la ciática, que me trataron con las medicinas que reducen bastante la actividad cerebral, he vuelto a escribir poesía lo que quiere decir que ya voy funcionando. No respondo de que por ello los poemas merezcan la pena, pero  me siento más animada y  optimista. La anemia sigue, que es también causa de falta de memoria y un cierto decaimiento,  espero que el hierro, me ponga en forma.